El documento discute la importancia del tiempo de calidad que los padres pasan con sus hijos a pesar de sus agitados estilos de vida. Explica que aunque los padres tengan poco tiempo libre, dedicar momentos diarios como preparar comida, jugar o leer cuentos ayuda a fortalecer los vínculos familiares y apoyar el desarrollo emocional y social de los hijos. También señala que los niños cuyos padres les dedican tiempo tienden a tener mayor autoestima, confianza y capacidad de interacción,