Un varón de 45 años acude al hospital con un absceso perineal de 4x5 cm, fiebre y dolor en la región glútea y escrotal. El absceso no respondió al tratamiento antibiótico inicial y empeoró, extendiéndose al escroto con edema. Se requieren pruebas complementarias para orientar el diagnóstico y tratamiento adecuado.