El documento analiza tres videos que violan los deberes periodísticos de imparcialidad y responsabilidad social. En el primer video, CNN muestra un sesgo islamófobo. En el segundo, un locutor mexicano se muestra intolerante hacia sus oyentes. En el tercero, una periodista busca protagonismo durante una entrevista tensa, lo que empeora la situación. En general, los medios deben informar de manera equilibrada sin dejarse influir por intereses propios y mantener la credibilidad con el público.