El documento discute los principios y garantías del proceso penal en Venezuela, estableciendo la transición de un sistema inquisitivo a uno acusatorio y oral con la implementación del Código Orgánico Procesal Penal. Se enfatiza la importancia del juicio previo, el debido proceso y la independencia de los jueces, además de la inclusión de la participación ciudadana en la justicia penal. Se describe cómo estas reformas promueven un respeto más robusto por los derechos humanos y la administración efectiva de la justicia.