El documento describe cómo la actividad física puede ser beneficiosa en el tratamiento de la adicción a las drogas. Explica que la actividad física regular puede mejorar la salud física y mental de los adictos al reducir el estrés y la ansiedad y aumentar la autoestima. El autor propone incorporar un programa de ejercicios aeróbicos y de resistencia en una comunidad terapéutica para estudiar sus efectos en la recuperación de los participantes.