La deficiencia de hierro puede afectar el rendimiento deportivo al reducir la capacidad de transporte de oxígeno en la sangre. Las mujeres, vegetarianos estrictos y personas con pérdidas de sangre excesivas tienen mayor riesgo de deficiencia. Aunque la suplementación puede ser útil para corregir deficiencias, lo ideal es obtener hierro de fuentes alimenticias como carnes, pescados, espinacas y brócoli.