La autora describe las ventajas de pertenecer a una comunidad de práctica docente, como una oportunidad para compartir experiencias y reflexiones sobre el quehacer pedagógico que mejore la enseñanza. Actualmente, un tema importante es la incorporación de las TIC en el aula, pero se pregunta si los docentes han adquirido las habilidades necesarias para esto. Las comunidades de práctica permiten que los conocimientos de los miembros se desarrollen a través de la interacción y el intercambio de experiencias