El renio es un metal de transición blanco plateado y pesado que se encuentra raramente en la naturaleza. Fue descubierto en 1925 en Alemania a partir del análisis de minerales de platino y columbita. Se obtiene principalmente como subproducto del procesamiento de minerales de molibdeno y se utiliza en catalizadores y aleaciones debido a su alta resistencia al desgaste y la corrosión.