La resucitación cardiopulmonar (RCP) consiste en un conjunto de maniobras para mantener la respiración y circulación hasta la llegada de emergencias médicas. La RCP incluye evaluar la situación de la víctima, activar los servicios de emergencia, colocar a la víctima en posición decúbito supino, y realizar las maniobras de apertura de vías respiratorias, respiración boca a boca, y masaje cardíaco a un ritmo de 100 compresiones por minuto alternando con