La fibrilación auricular es una taquiarritmia auricular desorganizada que afecta entre el 1-2% de la población, con prevalencia creciente con la edad y asociada a condiciones como hipertensión y enfermedades cardíacas. Los pacientes experimentan síntomas que impactan su calidad de vida y el diagnóstico se basa en el electrocardiograma, mientras que el tratamiento incluye anticoagulantes para prevenir accidentes cerebrovasculares y estrategias de cardioversión. Las comorbilidades como insuficiencia cardíaca, diabetes y enfermedades pulmonares aumentan el riesgo de complicaciones en pacientes con fibrilación auricular.