La rinosinusitis crónica se caracteriza por inflamación duradera superior a 12 semanas, con síntomas como rinorrea, obstrucción nasal y pérdida del olfato, y se clasifica en varias categorías. El diagnóstico se realiza mediante evaluación endoscópica y estudios de imagen, y puede implicar la presencia de distintos agentes patógenos. El tratamiento incluye medidas médicas y quirúrgicas, como antibióticos, descongestionantes y corticosteroides, así como enfoques de ventilación y drenado.