El segundo desarrollo regional (700 d.C - 1438 d.C) se caracteriza por la surgencia de reinos y confederaciones, el desarrollo de tecnologías agrícolas y la consolidación del estado inca tras la caída de Wari. Los reinos Chimú, Chincha, Chanca y los señoríos aymaras muestran una gran diversidad cultural, economía basada en la agricultura y una arquitectura distintiva, destacándose por su orfebrería y cerámica. La religión y la estructura social reflejan un fuerte control ideológico y militarista en estas comunidades.