La cultura Wari se desarrolló entre los siglos VII y XI d.C. en la sierra sur del Perú, con su capital ubicada a 25 km al noroeste de Ayacucho. Su economía se basaba en la agricultura de maíz, papa y quinua, y la ganadería de llamas y alpacas. La cultura Wari resultó de la fusión de las culturas Huari, Nasca y Tiahuanaco, y se expandió desde La Libertad hasta Arequipa.