Este documento discute cómo las personas pueden innovar en su trabajo sin necesariamente enfocarse en enriquecerse. Propone que el trabajo puede ser una fuente de desarrollo personal si adoptamos una actitud de aprendizaje continuo y disfrutamos cada momento. También distingue entre trabajos rutinarios y creativos, señalando que las empresas a menudo no aprovechan la creatividad de sus empleados. La emprendeduría es presentada como una alternativa para aquellos con ideas innovadoras.