Un sistema de control automático recibe señales de entrada y produce una respuesta de salida. Existen dos tipos de sistemas: lazo abierto, cuya respuesta depende solo de las entradas, y lazo cerrado, que tiene realimentación entre las señales de entrada y salida. Los sistemas de control usan sensores para medir magnitudes, comparadores para comparar señales de referencia y realimentación, y reguladores como PID para mejorar la respuesta. La transformada de Laplace permite analizar estas ecuaciones mediante un enfoque algebraico.