El documento explora la relación entre filosofía y educación, destacando que la educación debe ir más allá de la mera transmisión de conocimientos y promover el pensamiento crítico y reflexivo. A través de diversas perspectivas, se discute el papel de la filosofía en la educación superior y la disminución de su enseñanza en América Latina, así como la necesidad de reformar métodos educativos para fomentar una comprensión más profunda entre los estudiantes. Se concluye que la filosofía es esencial para formar individuos conscientes y responsables en la sociedad.