La ira puede referirse a sentimientos, reacciones fisiológicas o actitudes hacia otros. Se caracteriza por cejas bajas y tensas, párpado inferior tensionado, labios tensos y mirada prominente. Se activan la corteza cingulada anterior y la corteza dorso lateral prefrontal del cerebro cuando se experimenta ira. La ira intensa o frecuente puede estar asociada con problemas de salud como trastornos cardiovasculares y diabetes.