El documento resume la situación política y social de Europa en el siglo XVII. La monarquía absoluta se estableció en la mayoría de los reinos europeos, dando al rey poderes ilimitados. Sin embargo, Inglaterra mantuvo una monarquía parlamentaria. La Guerra de los Treinta Años (1618-1648) debilitó al Imperio español y fortaleció a Francia. El Tratado de Westfalia en 1648 marcó el fin de la guerra y estableció un nuevo orden político y religioso en Europa.