Los Templarios eran una orden militar cristiana fundada en 1118 para proteger Jerusalén y a los peregrinos cristianos que viajaban a Tierra Santa. Luchaban por proteger el Santo Grial que descubrieron tras una excavación. Llegaron a ser muy poderosos y solo respondían ante el Papa. Fueron acusados de herejía en 1307 por el rey Felipe IV de Francia para apoderarse de sus riquezas. Su gran maestre Jacques de Molay murió en la hoguera junto a otros templarios en 1314.