El documento aborda las guías para la gestión del infarto agudo de miocardio con elevación del segmento ST, destacando la importancia de la terapia de reperfusión temprana, ya sea a través de angioplastia coronaria percutánea (PCI) o fibrinólisis. Se establece que los pacientes con síntomas de infarto deben ser tratados de manera agresiva dentro de las primeras 12 horas y que la elección del tratamiento depende de la capacidad del hospital para realizar PCI. Se discuten las complicaciones potenciales de estos tratamientos y se enfatiza la necesidad de un manejo adecuado para mejorar los resultados a largo plazo.