El documento aborda la medicina basada en evidencia para el tratamiento del accidente cerebrovascular (ACV) isquémico agudo y destaca la importancia de las unidades neurovasculares en la mejora del pronóstico funcional y la reducción de costos. Se enfatiza la necesidad de una respuesta rápida en la atención prehospitalaria y en el tratamiento de emergencia, así como la efectividad de las terapias recientes como la trombólisis y la trombectomía mecánica. Además, se menciona la relación entre el tiempo de tratamiento y los resultados clínicos, subrayando que el tiempo es un factor crítico en el manejo del ACV.