El documento analiza el estado de la educación en España. Aunque España se encuentra entre los diez mejores países en varios índices, su educación es deficiente según informes internacionales. La educación española ha pasado de un modelo autoritario a uno permisivo que ha reducido la calidad. Para mejorar, España debe solucionar la "hemorragia educativa" y equilibrar la autoridad de los profesores con los derechos de los estudiantes.