La trombosis venosa profunda afecta a 1 de cada 1000 personas anualmente y su incidencia aumenta con la edad. Pese al tratamiento, entre el 1-8% de pacientes desarrollará una embolia pulmonar sintomática y hasta el 40% presentará síndrome postrombótico. El diagnóstico incluye la determinación de probabilidad mediante criterios de Wells y pruebas como dímero-D, ecografía-Doppler o flebografía. El tratamiento consiste en anticoagulación con heparina de bajo peso molecular