El feedback es un proceso crucial que retroalimenta un sistema para regular su comportamiento y se clasifica en positivo o negativo, ambos necesarios para el aprendizaje. Su efectividad radica en proporcionar información relevante y motivación equilibrada para alcanzar metas. Se distingue entre micro-feedback, relacionado con comportamientos específicos, y macro-feedback, vinculado a valores e identidad, donde la interpretación inadecuada puede llevar a malentendidos.