La úlcera péptica perforada se caracteriza por erosiones en el revestimiento del estómago o duodeno causadas por la acción del ácido y la pepsina. Las causas más comunes son la bacteria Helicobacter pylori e ingesta de AINEs, alcohol o tabaco. Los síntomas incluyen dolor abdominal intenso, distensión abdominal y leucocitosis. El diagnóstico se realiza mediante laboratorio, radiografía y endoscopia. El tratamiento implica medicamentos para neutralizar el ácido y antibióticos, y quirúrgicamente