Este documento presenta 3 técnicas estratégicas para ser un buen maestro. La primera es usar el cuerpo como una herramienta para impartir instrucciones de manera clara y enfocada. La segunda es aprovechar las oportunidades de aprendizaje cuando un estudiante no puede responder una pregunta, invitando a otro estudiante a apoyar para reforzar el conocimiento. La tercera es enseñar a los estudiantes a expresarse correctamente desde el principio para prepararlos para el futuro.