Para mantener sus estructuras y funciones, el cuerpo humano necesita energía y materias primas de los alimentos y el agua. Una dieta equilibrada debe proporcionar el 50% de energía de glúcidos, el 35% de lípidos, y el 15% de proteínas, además de vitaminas, minerales, fibras, hidratos de carbono, grasas, aceites y proteínas. Las necesidades energéticas varían según la edad, sexo y tipo de trabajo, y pueden reducirse hasta un 20% para personas sedentarias o increment