El documento describe un estudio que estandarizó el inventario de inteligencia emocional de BarOn en una muestra de 3,375 niños y adolescentes en Lima. El análisis factorial reveló cuatro factores: intrapersonal, interpersonal, adaptabilidad y manejo del estrés. El estudio también mostró validez divergente entre la inteligencia emocional y la depresión.