La monitorización fetal durante el embarazo tiene como objetivo prevenir la muerte fetal. Incluye la medición de la frecuencia cardíaca fetal y el crecimiento uterino, así como ecografías para evaluar la anatomía fetal. Si el embarazo progresa sin complicaciones, las visitas prenatales ocurren cada 4 semanas hasta la semana 28, cada 2 semanas hasta la semana 36 y semanalmente después. En caso de complicaciones, se realizan pruebas adicionales como perfiles biofísicos y Doppler para monitorear el bienestar fetal.