La vitamina D es esencial para procesos como la absorción de calcio y el mantenimiento de los huesos y dientes. La exposición al sol de 10 minutos varios días a la semana garantiza niveles adecuados. La vitamina D se ha relacionado con una reducción del riesgo de enfermedades como diabetes, cáncer y enfermedades cardiovasculares, así como con el mantenimiento de la salud ósea y del sistema inmunológico.