La vitamina C, también conocida como ácido ascórbico, es una vitamina hidrosoluble que actúa como un antioxidante en el cuerpo. Se aisló por primera vez en 1928 y su estructura fue identificada en 1933. Es transportada a las células a través de transportadores específicos y desempeña un papel importante como cofactor enzimático y antioxidante. Una deficiencia de vitamina C puede causar síntomas como hemorragias, debilidad muscular y problemas en las encías.