La filosofía clásica griega y romana sentó las bases de la estética y reflexión sobre el arte y la belleza en Occidente. Platón veía la belleza como una idea trascendental que existe en el mundo de las ideas y que los artistas copian dos veces al representar cosas del mundo material. Aristóteles caracterizó la belleza por la proporción y armonía de las partes de un objeto, distinguiéndola del placer. Ambos filósofos influyeron en la comprensión de la forma, estructura y elementos de las obras de arte.