ESCUELA NORMAL SUPERIOR OFICIAL DE GUANAJUATO
Viernes/14/Marzo/2014
OBSERVACIÓN Y PRÁCTICA DOCENTE IV
“El tacto en la ense...
EL TACTO EN LA
ENSEÑANZA
Max Van Manen
La salud pedagógica
es la habilidad
mental y corporal
del acto
Reflexión sobre
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La metamorfosis de la mariposa docente
Introducción
Hablar de un proyecto de vida lleva a la persona a situarse en un mome...
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habilidades, mis intereses y mi desempeño académico contribuían para lograr ese significado de mis experiencias como maest...
“En las actuaciones pedagógicas normalmente no experimentamos una separación entre los egos, yo y mí: uno que actúa y el o...
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El tacto en la enseñanza mapa y texto reflexivo

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El tacto en la enseñanza mapa y texto reflexivo

  1. 1. ESCUELA NORMAL SUPERIOR OFICIAL DE GUANAJUATO Viernes/14/Marzo/2014 OBSERVACIÓN Y PRÁCTICA DOCENTE IV “El tacto en la enseñanza_ Manen Max Vanen” ALUMNA: María Elena Lona Ramos MAESTRO: Pedro Chagoyán García GRADO: 3° (Telesecundaria) GRUPO: “B”
  2. 2. EL TACTO EN LA ENSEÑANZA Max Van Manen La salud pedagógica es la habilidad mental y corporal del acto Reflexión sobre la acción La acción solícita en las situaciones pedagógicas Reflexión durante la acción Reflexión antes de la acción Reflexión y acción Elección y decisión sobre diferentes alternativas de actuación. Una presencia auténtica y una relación personal con los alumnos. Interactuar de manera abierta, directa y compartida. La dificultad es algo que tenemos que interpretar, con lo que tenemos que trabajar y ante lo cual debemos permanecer atentos. El tacto como interacción humana significa que nos mostremos inmediatamente activos en una situación: emocional, receptiva y conscientemente. -“¿Qué debería haber hecho?”- Evaluar para valorar y mejorar. Cómo atravesaremos el paisaje del aprendizaje.
  3. 3. La metamorfosis de la mariposa docente Introducción Hablar de un proyecto de vida lleva a la persona a situarse en un momento de elección sobre lo que busca, desea y espera de futuros momentos, se trata de la toma de decisiones entre las diferentes alternativas y posibilidades que tiene para ejercer acciones entre lo que quiere hacer y las aptitudes que posee para alcanzar lo querido; así que, todo esto forma parte de un proceso llamado reflexión, mismo que no es fácil porque requiere de un espacio dedicado a pensar profundamente y conscientemente sobre la esencia de la persona y su misión como individuo perteneciente a un universo, además de la ilusión que se tiene de la vida y todo lo que ésta puede ofrecerle en su conjunto con la naturaleza. En esa sintonía, en el presente escrito pretendo exponer las ideas reflejadas de un proceso de reflexión que intento hacer acerca de mi proyecto de vida, haciendo énfasis específico en la relación que existe entre mi ámbito personal, incluyendo familia y sociedad, y el escenario de trayecto de mi carrera profesional; para ello, hago una analogía con la metamorfosis de una mariposa, considerando las fases del ciclo biológico de este insecto como referencia para nombrar los momentos del camino trazado en mi elección profesional, con la intención de encontrar la conexión que existe entre ésta y mis intereses personales, y de la misma manera cómo el resultado de esa conexión afecta de forma positiva o negativa en mi práctica educativa según principios enunciados por el autor Max Van Manen acerca de la relación que hay entre la acción y la reflexión en el terreno educativo. El huevo Considero que está fase fue el momento en el se gestó mi decisión de ingresar a la Escuela Normal Superior y mis ganas de incorporarme en la preparación del ser maestra, confieso que fue mi primer opción y una idea que se fue cocinando desde mi estancia en la preparatoria y debido a que no tengo ningún familiar que se desempeñe es este rubro de la educación, eso me hizo
  4. 4. tener expectativas en grande de la carrera y soñar con un trabajo que además de desempeñar una labor de trasformar personas y hacer un bien para la sociedad también me iba a brindar la oportunidad de realizar otros quehaceres como atender un hogar y disfrutar de una familia; sin embargo ahora me doy cuenta que esta actividad de educar necesita más tiempo del que yo creía, que no basta con asistir a un salón de clase y enseñar lo que los libros de texto establecen, sino que requiere invertir tiempo en una serie de momentos que le dan sentido a esta profesión y que van desde la planificación, la ejecución y la evaluación de mi práctica educativa. Esta etapa de elección tuvo su momento de duda y crisis cuando mi familia, maestros y algunos conocidos no aceptaba la idea de que estudiara esta carrera porque según ellos poseo un gran potencial para desempeñarme en “algo mejor”, en este momento también entendí que la figura del maestro no era bien vista en la sociedad pero logré superar sus comentarios cuando pensaba que la educación necesita gente capaz y preparada para lograr cambios, que no se trata de reunir personas que no logran insertarse en la institución de su preferencia y ésta es su segunda o tercera opción; de manera que esta idea fue la que me permitió tomar las riendas de esta profesión que si bien la sociedad la considera “fácil”, también están en error porque el ser maestro implica estar envuelto e involucrado en diversas situaciones con los personajes que forman parte del proceso educativo del alumno y su contexto que le rodea, que no basta con compartir conocimientos sino que se es responsable de la formación de personas que del él depende si el desarrollo que promueve el chico se dé de manera sana. La oruga Fue entonces en el segundo año de estar estudiando la licenciatura en educación e involucrarme en el campo laboral con mis primeras jornadas de práctica docente cuando me percate de que se trata de una labor de constante reflexión acerca de lo que quiero lograr con los estudiantes y si mis formas de actuar son convenientes para su proceso de aprendizaje. Entendiendo la reflexión, según Manen, como “una forma de la experiencia humana que nos distancia de las situaciones para poder considerar los significados y la importancia inherentes a esas experiencias”, fue un periodo que me trasladó a pensar cómo es que mi persona, mis
  5. 5. habilidades, mis intereses y mi desempeño académico contribuían para lograr ese significado de mis experiencias como maestra; de modo que la cuestión de crear condiciones favorables para llevar a cabo mis primeras sesiones de clase, trajeron consigo un cambio en mi desarrollo personal por el hecho de que fue necesario separarme por primera vez de mi familia, cosa que no fue sencilla, pero el desprendimiento de mi hogar me hizo entender que para hacer lo que realmente quiero es necesario poner una balanza que nos ayude a establecer prioridades y tomar decisiones asertivas para disfrutar lo que se hace y mantener la ilusión de encontrar lo que buscamos con esas acciones. La crisálida Actualmente considero situarme en esta fase de ciclo de formación del ser docente porque he notado el avance en habilidades como la manera de expresarme tanto de manera oral como escrita, he logrado comprender cómo se mueve el mundo del magisterio, sin embargo mis temores antes de extender mis alas como discípulo de la profesión, son sin duda los aspectos relacionados con la reforma educativa que está en puerta y las posibilidades de conseguir una base laboral que me permita ejercer con el afán de cumplir las expectativas que tengo. Aunque por otro lado, pienso que lo importante es entrar en una dinámica de constante preparación y participación en diversas actividades que me proporcionen herramientas y oportunidades no solo para laborar en lo que demanda mi carrera sino tener presente la posibilidad de hacer cosas nuevas, innovar en lo que me gusta y disfrutar de la figura que yo misma le voy dando a mi vida. El proceso de enseñanza-aprendizaje se da en una diversidad de formas que responden a las condiciones de trabajo, el ambiente, los materiales y recursos didácticos, pero sobre todo, a las características, estilos de aprendizaje y necesidades de los protagonistas de este proceso que son los alumnos, gracias a estos conocimientos, he logrado situar algunas de mis actitudes en fuera de mi persona y hay otras que he enriquecido con la intención de atender lo que Manen dice sobre:
  6. 6. “En las actuaciones pedagógicas normalmente no experimentamos una separación entre los egos, yo y mí: uno que actúa y el otro que refleja la acción. No importa lo bien que me haya preparado la clase y lo entusiasta que me sienta con la materia, la situación interactiva de la clase es tal que debo ser consciente constantemente de cómo es para los chicos. Por lo tanto, cuando interactúo con los alumnos tengo que mantener una presencia auténtica y una relación personal con ellos.” Lo anterior porque de alguna manera mis intereses personales se reflejan en mis actitudes y en ocasiones esto lo dejo ver en el aula con mis estudiantes, coincido que mi actuación con los chicos deben ser autentica pero lo entiendo como una interacción que no tiene que ir más allá de mezclar mis problemas personales con mi situación laborar, sino bien, aprender a separar y resolver estos escenarios de manera conveniente, de manera que los momentos de uno u otro no deben afectar la estructura que de cada uno se tiene; sin embargo, comprendo que hay un conexión porque ambos forman parte de mi persona pero se trata desarrollar la habilidad para controlar mis emociones y saber colocar cada cosa en su lugar. La mariposa docente “Un buen profesor a menudo demuestra una forma de cuestionar, de considerar los problemas, de estar animado por un interés que tiene que ver con la forma en que este profesor ha llegado a personificar la asignatura a su propio estilo. Tener estilo es ser tú mismo, ser quien realmente eres.” (Manen, 1998) De manera que el núcleo de la acción educativa está centrado en el aprendizaje y no en la enseñanza, la práctica docente debería desarrollarse a manera de terapia donde el profesor sea quien se adapte a las características del estudiante para de ahí partir para hacer la propuesta de estrategias que permitan situarlo en el aprendizaje, se trata de un proceso indirecto donde la tarea del docente se encuentra en la moderación y monitoreo de las habilidades del alumno de manera que sea este último el constructor de su propio conocimiento, pero para conseguirlo es necesario crear las condiciones adecuadas que permitan la exploración, análisis y
  7. 7. enriquecimiento de las potencialidades que por naturaleza posee cada persona; sin duda una vez que haya terminado este proceso de formación estaría entonces yo atendiendo firmemente a lo que describo en este párrafo. Me encuentro en una situación donde lo único que falta es culminar está fase, estoy consciente de que aún no estoy lo suficientemente prepara para extender las alas y emprender el vuelo, sin embargo considero que lo que hasta ahora he adquirido me ayuda de mucho para hacerlo y poco a poco sostenerme firmemente en distintas direcciones por arrebatos que sea los vientos; la satisfacción que tango es que el ser maestro no termina en la inserción laboral y que el sentido de la profesión se va dando día a día con la experiencia palpable del significado de la misma. Conclusiones Está claro que la educación constituye el progreso o retroceso de una sociedad porque por medio de ella el hombre adquiere conocimientos, habilidades, actitudes y valores estructurados en aprendizaje, entendiendo el aprendizaje como una restructuración cognitiva de lo que se conoce, así que este proceso permite a las personas tomar una postura determinada ante cualquier situación y todo depende de las circunstancias y condiciones en las que se decida impartir el acto educativo; de modo que si he decidido por ejercer una tarea de ese tipo debo ser consciente de mis actos, es decir, reflexionar sobre mis acciones y preguntarme a mí misma si realmente estoy haciendo lo adecuado y cómo es que estoy haciendo para conseguir lo que quiero. Se trata de encontrar el significado de lo que me rodea y envuelve en diversas situaciones, comprender que mi vida articula un conjunto de intereses que van encaminados a cumplir con un proyecto de vida y que lo importante es no distorsionar la esencia de esos intereses sino actuar de forma analítica, reflexiva y crítica para valorar y mejorar las funciones que como persona desempeño. Referencias -Manen, Max Van (1998), “La relación entre la reflexión y la acción”, en El tacto en la enseñanza. El significado de la sensibilidad pedagógica, Elisa Sanz Aisa (trad.), Barcelona, Paidós Educador (135), pp.111-135

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