El fauvismo, un movimiento artístico entre 1904 y 1908, se caracteriza por el uso audaz del color y la emoción en la pintura, alejándose del naturalismo. Líderado por Henri Matisse y otros artistas como André Derain y Maurice Vlaminck, el fauvismo emplea colores vibrantes y pinceladas directas, rechazando la perspectiva clásica y el claroscuro. Este estilo se considera un precursor del arte moderno, influenciado por el impresionismo y el posimpresionismo.