El documento aborda los tumores esofágicos, diferenciando entre benignos y malignos, con énfasis en la importancia del diagnóstico temprano mediante endoscopia en pacientes con reflujo gastroesofágico. Se destacan el adenocarcinoma y el carcinoma escamoso como los tumores malignos más frecuentes y se menciona que la mayoría de los pacientes son diagnosticados en etapas avanzadas, lo que conlleva un pronóstico desfavorable. Además, se discuten opciones de tratamiento como la esofaguectomía y la ablación por radiofrecuencia, así como la importancia de la prevención y el seguimiento en pacientes con esófago de Barrett.