El modelo cognitivo de Beck ha constituido una aproximación basada en la evidencia para conceptualizar y tratar trastornos psicológicos durante más de 50 años. Se basa en la idea de que los esquemas cognitivos, creencias y pensamientos automáticos influyen en cómo las personas perciben, interpretan y responden a las situaciones, y que distorsiones cognitivas pueden contribuir a problemas psicológicos. El modelo ha evolucionado para incorporar conceptos como el continuo entre el funcionamiento adaptativo y desadaptativo, el procesamiento dual de la información