Las desaceleraciones prolongadas pueden deberse al síndrome de vena cava inferior o al efecto poseiro, que ocurren cuando la posición decúbito supino de la embarazada comprime la vena cava inferior o la arteria aorta, reduciendo el flujo sanguíneo al útero y placenta y causando hipoxia fetal manifestada como desaceleraciones en la frecuencia cardíaca fetal. El manejo incluye cambiar la posición a decúbito lateral izquierdo para aliviar la compresión vascular.