La litiasis biliar presenta una prevalencia variable según factores demográficos y geográficos, siendo notablemente más alta en ciertas poblaciones de América y afectando a millones en Estados Unidos y Europa. Los cálculos pueden ser de colesterol o pigmentarios, con riesgos asociados de complicaciones como colangitis y pancreatitis, y el diagnóstico se realiza principalmente mediante ecografía. Aunque la colecistectomía es el tratamiento principal, la indicación en casos asintomáticos se debe evaluar cuidadosamente debido a los riesgos quirúrgicos y el bajo índice de complicaciones.