La adolescencia es un período de desarrollo complejo caracterizado por la búsqueda de identidad, la dependencia e independencia de los padres, y la consolidación de hábitos, donde el conflicto entre estrés y calma es común. Es crucial abordar los factores de riesgo y protección que afectan la salud integral del adolescente, así como la necesidad de una atención médica multidisciplinaria y confidencial, especialmente en el contexto de cambios sociales y familiares. Se destaca la importancia de la prevención y educación sobre conductas de riesgo en aspectos como la sexualidad, el abuso de sustancias y la salud mental.