La anemia puede presentarse por pérdida o destrucción de eritrocitos. El diagnóstico requiere examen físico e investigación de laboratorio como hemograma, recuento de reticulocitos y frotis sanguíneo. Estos exámenes pueden mostrar disminución de hematocrito, hemoglobina y eritrocitos, así como anormalidades en tamaño y color de los eritrocitos que ayudan a clasificar el tipo de anemia.