El decreto 3075 de 1997 establece las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) que deben seguir los establecimientos de preparación de alimentos en Colombia. Las BPM incluyen condiciones sanitarias generales para las instalaciones y equipos, así como prácticas específicas para manipuladores de alimentos, lavado de manos, y operaciones de preparación y servicio de alimentos. El objetivo es garantizar la fabricación de alimentos en condiciones sanitarias adecuadas.