La artrosis de cadera se produce por el deterioro del cartílago de la articulación de la cadera. Los síntomas incluyen dolor en la ingle, nalga o muslo que empeora con el movimiento y mejora con el descanso. El diagnóstico se realiza mediante la exploración física y radiografías. El tratamiento incluye ejercicio, medicamentos para el dolor y, en casos graves, reemplazo de la cadera mediante cirugía.