El documento presenta un decálogo de 10 puntos para garantizar la calidad en la formación e-learning desde la perspectiva del usuario/alumno. Incluye factores como una planificación rigurosa de los procesos formativos, contenidos de calidad, requerimientos técnicos adecuados, y actores cualificados. También destaca la necesidad de proporcionar satisfacción al cliente a través de servicios como soporte técnico, seguimiento del aprendizaje, y confidencialidad.