Los seres vivos tienen una estructura compleja organizada jerárquicamente en diferentes niveles. Pueden responder a estímulos del ambiente mediante diversas estructuras corporales y procesan información sensorial de manera sumamente compleja. Mantienen su homeostasis regulando procesos como la temperatura corporal. Obtienen energía y materiales de su entorno a través de la nutrición y se reproducen usando el ADN contenido en sus cromosomas, permitiéndoles evolucionar.