El documento resume los problemas que enfrentó la empresa L.L. Bean en la década de 1990, incluyendo su dependencia de la temporada y las pérdidas económicas. Contrataron a Boston Consulting Group para proponer nuevas ideas, como consolidar a L.L. Bean como líder global en moda femenina al aire libre a través del comercio electrónico y catálogos, enfocándose en cautivar clientes con productos innovadores y de alta calidad.