El control prenatal incluye acciones sistemáticas para prevenir morbilidad y mortalidad materna y perinatal mediante interrogatorios, exámenes físicos, pruebas de laboratorio y vacunación. Se recomiendan al menos 5 consultas prenatales, iniciando en las primeras 12 semanas, para identificar factores de riesgo, controlar la salud de la madre y feto, y educar a la madre.