La circulación coronaria depende de la presión aórtica, la presión del seno coronario y la resistencia vascular. El flujo es diastólico debido a la compresión sistólica de las arterias coronarias. La perfusión de la capa subendocárdica ocurre principalmente en diástole. El consumo de oxígeno depende del trabajo cardíaco, la tensión de la pared ventricular, la contractilidad y la masa muscular cardíaca.