El documento discute cómo la cibercultura y la tecnología están cambiando la naturaleza del aprendizaje y la educación. Señala que los conocimientos se renuevan más rápidamente y que lo que se aprende hoy puede ser obsoleto en 10 años. También describe cómo las nuevas herramientas digitales amplían funciones cognitivas como la memoria, imaginación, percepción y razonamiento. Concluye que se necesita un nuevo modelo educativo más fluido que favorezca el aprendizaje personalizado y cooperativo a lo largo de la