Los anestésicos locales son fármacos que inhiben la conducción nerviosa de forma reversible. Para lograr un bloqueo total, se debe inyectar la cantidad y concentración suficiente del anestésico y esperar cierto tiempo. Los anestésicos más utilizados en odontología son la lidocaína al 2% con epinefrina y la articaína al 4% con epinefrina. Para obtener una anestesia adecuada, se deben considerar factores como el punto de punción, la cantidad y velocidad de inyección, y el nivel de tensión del