La cirugía torácica ha experimentado una reducción en la morbilidad y mortalidad operatoria desde cifras del 12% en los años 70 a menos del 5% en la última década debido a mejoras en los cuidados pre, intra y postoperatorios. Sin embargo, el número de complicaciones no mortales sigue siendo elevado e incluye hemorragia, fístulas bronquiales, empiema, espacios pleurales residuales y hernia cardiaca después de neumonectomía. Se requieren medidas quirúrgicas y no quirúrgicas para tratar